Coming Soon!

Published on 04/06/18

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There are few subjects more challenging for the evangelical community today than that of same sex attraction. Frequent attacks on the biblical worldview, both by the LGBTQ community and society at large, have encouraged two very different, yet equally unbiblical responses among evangelicals. The first is to compromise the biblical message about divinely ordered genders and sexual attraction by the acceptance of those practicing same sex attraction or by an unwillingness to speak the truth in love. While this response may appear compassionate, it undermines the integrity of Scripture by elevating man’s desires above God’s Word. The second unbiblical response compromises the love of Christ. While vigorously attempting to promote biblical standards of morality, the love of Christ is often shrouded and concern for the individual’s soul takes a backseat to the defense of cultural norms.

Steve Ham’s new book, La Atracción hacia el Mismo Sexo y el Evangelio addresses both of these Gospel ills. Steve is well equipped to write on this subject. In addition to his personal involvement as is recounted below, Steve has served as the Director of Community Relations for Answers in Genesis. Currently he is the Senior pastor of the Hyde Park Baptist Church in Cincinnati, OH. Steve has received his MDiv from Southern Baptist Theological Seminary and is a certified biblical counselor with the Association of Certified Biblical Counselors.

In this book Steve Ham clearly, concisely, and in a methodical manner unpacks the biblical teaching on gender, sexuality, and human relationships. With exegetical skill and theological clarity Steve unequivocally demonstrates God’s abhorrence of any sexual sin outside of the bounds of heterosexual marriage. Most importantly Steve clarifies that the answers for same sex attraction are the same Gospel answers as those for every sin. Those struggling with same sex attraction are no greater sinners than any other and thus equal candidates for the gospel. Ham writes, “God has purposed to save sinners for His own glory, and it is the very heart of His own mission across the entirety of time and His created world. With the spread of the LGBTQ agenda across the world, Christians have no reason to treat these people as a select group on untouchable ground, out of reach of the Gospel. To preach the gospel to these people is to comply with the very heart of the mission of God.”

But this book is far more than a treatise on human sexuality and Gospel clarity. This book is a personal story of the power of the Gospel to transform those held captive by same sex attraction. With brutal honesty Steve shares how David, his son, struggled with issues of gender and sexuality. As a public Christian leader and faithful father, Steve too struggled with his son’s sexual confusion and its effect upon family and ministry. The Gospel brought clarity and restoration to both.

Steve’s writing style is clear and compelling. He weaves their personal story with that of the Gospel message revealing how a clear understanding of the Gospel made him a better father and transformed the desires of his son. This is a great book that provides rich biblical teaching on the subject while offering hope and victory through Christ.

If you are a pastor who is looking for solid biblical material on the subject of gender, sexual identity, and same sex attraction, this book is for you. If you are a Christian who desires to better understand the issue and to grow in your ability to compassionately ministry to those struggling with this sin, then this book is for you too. If you are a parent whose child is struggling with same sex attraction or if you struggle with it yourself, then this book is definitely for you.

La Importancia de la Resurrección

Published on 03/27/18

La Importancia de la Resurrección de Cristo

El mundo cristiano ha celebrado por años la resurrección del Señor Jesucristo y este año no será la excepción. Nos acercamos nuevamente a la semana de Pascua e inevitablemente nos enfrentaremos ante dos opciones al recordar la resurrección de Cristo; celebrarlo religiosamente o hacerlo con el entendimiento de las implicaciones de la misma. Por lo tanto, me gustaría aportar brevemente seis motivos por los que la resurrección es importante.

1. La Resurrección es importante porque confirma al cristianismo. “Y si Cristo no ha resucitado, vana es entonces nuestra predicación, y vana también vuestra fe.” (1 Corintios 15:17). En este pasaje encontramos a Pablo defendiendo el tema de la resurrección llevando su defensa aun a la resurrección de Cristo, argumentando que si Cristo no hubiese resucitado de nada serviría todo lo que hacían como cristianos y aun más, no serviría de nada ser cristiano. Por lo que, si quitamos la veracidad de la resurrección, tendríamos que concluir que el mismo cristianismo es un cuento de hadas.

2. La Resurrección es importante porque confirma la veracidad de la Biblia. “Pues tú no abandonarás mi alma en el Seol, ni permitirás a tu Santo ver corrupción.” (Salmos 16:10). El apóstol Pedro predicando el día de Pentecostés acerca de la obra de Cristo en la cruz y su resurrección, hizo mención de este salmo davídico escrito mil años antes de que Jesús viniera a la tierra aplicado a su resurrección (Hechos 2:24-27). Así como la profecía anterior, hay muchas más que hablaban de la resurrección de Cristo (Salmo 22:21-22; 49:15; Isaías 53:11) y el mismo Señor profetizó acerca de su resurrección (Mateo 16:21) por lo que, si la resurrección no hubiese ocurrido, las profecías estarían incorrectas, la Biblia no sería confiable, Cristo y el Padre serían mentirosos y al ser mentirosos serían pecadores y por lo tanto no serían Dios.

3. La Resurrección es importante porque confirma la deidad de Cristo. “Y que fue declarado Hijo de Dios con poder, conforme al Espíritu de santidad, por la resurrección de entre los muertos: nuestro Señor Jesucristo,” (Romanos 1:4). A lo largo de la Biblia encontramos diversos casos de personas que fueron resucitadas como el hijo de la viuda de Sarepta (1 Reyes 17:22); Lázaro (Juan 11:43-44); Eutico (Hechos 20:10); etc. No obstante, ninguno de estos pudo resucitar por cuenta propia, solamente Cristo fue capaz de resucitarse a sí mismo ya que Él es Dios y tiene autoridad aun sobre la muerte. En Romanos 1:4 se afirma que la resurrección fue un medio para comprobar que Jesús no solo fue un hombre más, sino que es Hijo de Dios, es decir, Dios mismo.

4. La Resurrección es importante porque confirma nuestra justificación. “El cual fue entregado por causa de nuestras transgresiones y resucitado para nuestra justificación.” (Romanos 4:25). La resurrección fue una manera de demostrar que todo lo que hizo Cristo para salvarnos y hacernos justos (colocarnos en una correcta posición legal delante de Dios) fue aceptado por el Padre. En palabras de Wayne Grudem: “…el Padre estaba en efecto diciendo que aprobaba la obra de Cristo de sufrimiento y de muerte por nuestros pecados, de que su tarea estaba consumada, y que ya no había ninguna necesidad de que Cristo permaneciera muerto”. Aunque por nuestros pecados somos culpables y merecedores del juicio divino, por la obra de Cristo confirmada en su resurrección ahora podemos estar exentos de la gran deuda que teníamos por nuestros pecados.

5. La Resurrección es importante porque confirma nuestra regeneración. “Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, quien, según su gran misericordia, nos ha hecho nacer de nuevo a una esperanza viva, mediante la resurrección de Jesucristo de entre los muertos.” (1 Pedro 1:3). Fue gracias a la resurrección que ahora los creyentes tenemos una nueva naturaleza y una nueva vida espiritual. Es por medio de dicho nacimiento que ahora podemos responder obedientemente a los mandatos de nuestro Dios y tener vidas victoriosas ante el pecado.

6. La Resurrección es importante porque confirma nuestra resurrección. “Mas ahora Cristo ha resucitado de entre los muertos, primicias de los que durmieron. Porque ya que la muerte entró por un hombre, también por un hombre vino la resurrección de los muertos. Porque, así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados. Pero cada uno en su debido orden: Cristo, las primicias; luego los que son de Cristo en su venida” (1 Corintios 15:20-23). Pablo utiliza el lenguaje de la agricultura para indicar que los creyentes seremos como Cristo. Cristo (“las primicias”) muestra cómo serán nuestros cuerpos resucitados cuando Dios nos levante de la muerte (la cosecha), por lo que su resurrección es una garantía de nuestra futura resurrección (Juan 14:19).

Con este artículo no pretendo ser exhaustivo en el tema, pero sí quisiera provocar en ti el asombro hacia el plan soberano de Dios en el que contempló este acto maravilloso con repercusiones eternas tanto en tu vida pasada como en tu vida futura y que este año que celebramos nuevamente su resurrección, lo hagamos con pleno entendimiento y esto nos lleve a darle mayor gloria. Existen muchas razones por las cuales la resurrección de Cristo es importante, te invito a que te unas conmigo a reflexionar en el tema y a comentarnos alguna otra razón de la importancia de este gran evento.

Cinco Razones por las que los Pastores Deben Leer

Published on 03/23/18

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Se ha dicho que los latinos, en general, no son lectores entusiastas. ¿Es verdad eso? ¡Esperamos que no! EBI tiene una pasión para animar la lectura de libros de calidad sobre todos los aspectos de la vida y el ministerio cristianos. Más que cualquier otra persona, los pastores y líderes cristianos deben ser lectores. El apóstol Pablo ilustró la importancia de la lectura cuando le pidió a Timoteo, “Trae, cuando vengas, el capote… y los libros, mayormente los pergaminos”. Sin duda, la lectura debe comenzar con un estudio diligente de la Palabra de Dios, pero pastores también deben leer comentarios bíblicos, libros de teología, historia cristiana, liderazgo, ministerio y cultura. La lectura beneficia a los pastores y líderes cristianos en las siguientes maneras:

1. La lectura nos recuerda cuánto no conocemos. La verdad es que muchos de nosotros (y me incluyo en esta declaración) se beneficiarán de una buena dosis de humildad. Como pastores y líderes, a menudo nos admiran como “el hombre de la Biblia con todas las respuestas”, o como el sabio erudito que provee consejos piadosos a todos, pero la verdad es que no tenemos “toda conocimiento. Hay mucho que no conocemos. Seguimos creciendo en nuestro conocimiento, comprensión y práctica. La lectura nos recuerda esta verdad. Buenos libros plantean preguntas difíciles. Introducen conceptos o situaciones que desafían nuestro modo de pensar. La lectura nos mantiene humildes.

2. La lectura anima una reflexión más profunda de temas relevantes al ministerio y la piedad. El ministerio es agotador. ¿No le parece que no hay suficiente tiempo para lograr nuestras metas? Hay visitas que hacer, reuniones que atender, servicios que planear y mensajes que preparar. Además, a menudo, los pastores deben encargarse de los aspectos físicos de las instalaciones de la iglesia (trataremos este asunto en otro blog). Toda esta actividad permite poco tiempo para la reflexión. Sin embargo, como pastores, somos llamados a meditar profundamente en la Palabra de Dios y sobre temas relevantes al ministerio y la piedad. La lectura anima tal reflexión. La lectura nos obliga a pensar sobre asuntos importantes que típicamente no se sacan a colación en el curso diario de eventos. Una lectura del Antiguo Testamento nos obliga a pensar acerca del contexto histórico o cultural de Israel. La lectura de un libro sobre la teología sistemática fuerza a uno a pensar profundamente acerca de la doctrina del hombre, la Trinidad o la salvación. Una lectura sobre el ministerio permite que uno piense sobre las reglas de la iglesia, el discipulado o la adoración. La lectura nos lleva a profundizar más en nuestro andar con Dios y en nuestra habilidad de ministrar eficazmente.

3. La lectura refuerza mi fe y mi andar con Dios. ¿Alguna vez ha sido conmovido a lágrimas por un libro bueno? Hace varios años nuestro equipo de ministerio leyó “Delighting in the Trinity” (Deleitándose en la Trinidad) por Michael Reeve en el que Reeve explica en más detalle las verdades fundamentales de la naturaleza trinitaria de nuestro Dios. Al hacerlo, el autor señaló cómo el amor y la gracia son expresiones trinitarias. Esto nos conmovió profundamente como personal de EBI. Puedo recordar haber visto muchas lágrimas de gozo mientras contemplamos esas verdades. Buenos libros pueden hacer eso. Nos señalan a Cristo y el evangelio. Nos recuerdan la profundidad de nuestra fe y conmueven nuestros corazones.

4. La lectura promueve discernimiento. Me encanta leer libros de diferentes posiciones teológicas, denominacionales o prácticas, porque son un reto a mi pensamiento. Me obligan a regresar a las Escrituras para asegurar que mis posiciones están basadas sobre la interpretación correcta del pasaje y no sobre mis ideas preconcebidas. Me obligan a refinar mi pensamiento y a expresar mejor lo que creo. A veces la lectura puede, aun, causar que yo revalúe mi posición y reforme mi creencia para que cuadren mejor con la enseñanza de la Palabra de Dios. Discernimiento es la habilidad de analizar y evaluar verdad y error. Discernimiento es una aptitud que tiene que ser perfeccionada. Tiene que ser ejercitada (Hebreos 5:14). Leyendo, podemos mejorar nuestra habilidad para discernir. La lectura nos hace evaluar las afirmaciones del autor y juzgar si son válidas.

5. La lectura me presenta a otros dentro de la esfera más amplia del reino de Dios. Nuestros círculos típicamente son pequeños. Mientras que podamos servir dentro de una asociación de iglesias o dentro de un grupo local o aun internacional de creyentes, nuestro contacto es limitado. Por lo menos, estamos limitados a conocer a aquellos que aún vivan y que estén en nuestro círculo de compañerismo y ministerio. Pero la iglesia de Dios es mucho más grande que eso. Incluye creyentes desde el Día de Pentecostés hasta hoy y creyentes de cada rincón del mundo. Nunca tendremos la oportunidad de conocer a la mayoría de ellos. Pero los libros me permiten entrar en conversaciones verbales con esos creyentes remotos. A través de buenos libros podemos “conversar” con Agustín, Martín Lutero y Warren Wiersbe. La lectura expande nuestros horizontes. La lectura le permite a uno ver lo que Dios está haciendo a través del tiempo y en todo el mundo.

Así que, le animamos a leer. Aparte tiempo cada día para la lectura. Tome un buen libro. Compre uno de EBI. Esperamos informarle de muchos de ellos en días venideros. ¡La lectura cambiará su vida y ministerio!

¿Por qué muchos ministros del evangelio se muestran reticentes a leer?

¿Qué libro o libros le han impactado?

¿Qué libro recomendaría que otros leyeran?

¡Ya Estamos de Vuelta!

Published on 03/16/18

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Después del lanzamiento inicial el año pasado a la blogosfera, nos dimos cuenta de que la publicación de artículos sobre temas relacionados con libros, teología y ministerio no era suficiente. Queríamos hablar sobre estos temas con amigos y socios en el ministerio del mundo hispano. Así que, con algo de renuencia paramos la publicación de nuevos artículos mientras nuestro servidor de web construía la estructura del sistema necesaria para comentarios y discusión en nuestro sitio de blog. Después de una ausencia extendida nos complace anunciar que las mejoras están terminadas y estamos de vuelta. Sobre todo, EBI es un ministerio y oramos que este blog les sirva a Uds.

Nuestro plan, al menos en el principio, es publicar nuevos artículos cada viernes. Dependiendo del interés y la participación, pudiéramos aumentar el número de publicaciones. Pondremos un anuncio en la página de Facebook de la Editorial Bautista Independiente y nuestra cuenta de Twitter cuando los artículos nuevos se publiquen en el blog. Le pediremos que comparta estas publicaciones con otros, para engendrar una mayor participación, así como para expandir el ministerio de EBI. Para provocar nuestra conversación, quisiera saber ¿qué es lo que usted busca en un blog evangélico? Ciertamente ya existen muchos blogs buenos. Así que, ¿qué podemos añadir a ellos? A continuación, están algunos pensamientos nuestros, pero sientan con libertad de compartir los suyos con nosotros.

5 RAZONES PARA EL BLOG EBI

1. Queremos hablar de Dios, la Biblia y teología. No hay tema más noble de consideración y conversación humanas que nuestro gran Dios. Como cantó David en el Salmo 145:3, “Grande es Jehová, y digno de suprema alabanza; Y su grandeza es inescrutable”. Dios es grande y nos encanta hablar de su nombre. Somos cautivos por sus muchos atributos incluyendo su omnipotencia y amor abnegado. Las complejidades de su Palabra nos fascinan igualmente como la naturaleza insondable de su gracia.

Estos y muchos temas más nos compelen a escribir. Nuestra oración es que podamos analizar algunas de estas verdades, explorando lo que las Escrituras dicen, cómo la Iglesia ha entendido estas enseñanzas y cómo se aplican a la vida y el ministerio. En breve, deseamos que nuestra discusión promueva la grandeza de su nombre y nuestro crecimiento en piedad y servicio.

2. Queremos dialogar sobre estos temas con usted. Esperamos comentarios de usted(es) y una interacción provechosa entre nosotros. Me encanta cómo Charles Ryrie empieza su libro Teología Básica. Escribe, “La teología es para todos. Ciertamente, toda persona necesita ser un teólogo. En realidad, toda persona es un teólogo—de una u otra clase”. (Ryrie, Teología Básica, 7).

Pero, esto significa que más de un creyente tiene el derecho a hablar. También supone que cada creyente tiene el derecho de ser oído. A esto se refiere el misiólogo Paul Hiebert cuando habla de la comunidad hermenéutica. Dicha comunidad escucha a todos los creyentes, pero también verifica las interpretaciones y busca consenso bajo la dirección del Espíritu Santo. El resultado es un ambiente de humildad, ánimo mutuo y crecimiento espiritual. Oramos que este blog fomente ese nivel de discusión de manera semejante a Cristo. Lo necesitamos. Esperamos que usted también lo necesite.

3. Queremos desempaquetar cómo el Evangelio afecta la vida y el ministerio. En los primeros años de mi vida y ministerio cristianos yo malinterpreté la amplitud del mensaje del Evangelio. Para mí fue sencillamente la entrada a la experiencia cristiana. Tal como escribe cierto autor, “para muchos evangélicos el evangelio ha funcionado únicamente como el rito de entrada al cristianismo; el trampolín desde el cual nos lanzamos a la piscina del cristianismo… El evangelio, sin embargo… es la piscina misma” (Greear, Gospel, 21), así que somos llamados a profundizar más en el evangelio. Al hacerlo, “la hermosura de Dios cobra vida en nuestros corazones” (Greear, 65).

Este es uno de los aspectos fascinantes de Dios y su gracia que mencionamos antes. Sin embargo, no queremos que el evangelio se pierda en la amplitud de nuestra discusión multifacética. El evangelio es de suprema importancia a la vida y el ministerio cristianos. Deseamos analizar sus implicaciones y explorar sus muchas ramificaciones.

4. Queremos dar voz a los pastores y teólogos incipientes. Eso significa que queremos que ustedes escriban. Dios está trabajando en y por muchos en el mundo de habla hispana. Queremos oír lo que Dios está haciendo. ¿Qué les está diciendo? ¿Cómo está bendiciendo su ministerio? ¿Cuáles son sus mayores retos? ¿Con cuáles temas están luchando usted y su congregación? Estos sirven de buenos artículos y esperamos que usted comparta sus pensamientos con nosotros.

Si Ud. quisiera contribuir con un artículo me lo puede mandar a Bruce@ebi-bmm.org. Aunque no puedo prometerle que se use, lo tomaremos en consideración y, si fuere necesario, trabajaríamos con usted para prepararlo para uso en el blog.

5. Finalmente, pero no de menor importancia, queremos dar a conocer literatura de calidad.

EBI tiene la pasión de animar la lectura de libros de calidad sobre todos los aspectos de la vida y el ministerio cristianos. Sobre toda la gente, los pastores y líderes cristianos deben ser lectores. El apóstol Pablo ilustra la importancia de la lectura cuando pidió a Timoteo, “Trae, cuando vinieres, el capote… y los libros, mayormente los pergaminos” (2 Ti. 4:13). Sin duda, la lectura debe empezar con un estudio diligente de la Palabra de Dios, pero los pastores también deben leer comentarios bíblicos, libros sobre la teología, historia cristiana, liderazgo, ministerio y cultura.

No queremos que usted se olvide que somos una editorial evangélica hispana. Realmente estamos emocionados acerca de los nuevos títulos que estaremos presentando pronto, pero también hay una multitud de buenos libros por otras editoriales hispanas. Esperamos darlos a conocer a ustedes y fomentar diálogo sobre ellos.

Un Énfasis Bíblico sobre la Necesidad de Rigor Académico en la Capacitación de Pastores y Líderes

Published on 12/09/17

Bruce Burkholder

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¿Puede cualquier hombre de Dios servir como pastor de la iglesia local? Es decir, ¿es la capacitación académica un requisito necesario para el ministerio? Mientras que respuestas específicas a dichas preguntas son complicadas y deben ser contestadas según las circunstancias particulares de cada individuo, el espíritu de la pregunta se centra en la importancia del rigor académico en la preservación y proclamación de las verdades bíblicas.

El movimiento de bautistas independientes del cual formo parte es notoriamente anti-intelectual. Ciertamente, eso no es verdad para todos en dicho grupo. La historia recuerda a algunos teólogos bautistas de renombre (John Gill, August Hopkins Strong, Bernard Ramm, John Albert Broadus y Millard J. Erickson). Tristemente, el espíritu del anti-intelectualismo permea mucho de la predicación del evangelio entre los hispanos incluyendo aquellos en círculos bautistas. Samuel Rodríguez, presidente de la Conferencia Nacional de Liderazgo Cristiano Hispánico (NHCLC) ha observado, “en la iglesia Católica eres un miembro, pero en la iglesia evangélica, puedes convertirte hoy y dentro de un año puedes ser un pastor” (Puga 2013). Aun entre aquellos que estudian en institutos bíblicos y seminarios pocos son entrenados en idiomas de la Biblia. Pocos captan los principios de la hermenéutica bíblica para saber cómo aplicarlos de manera consecuente a la exégesis y exposición. Pocos son hábiles en la tarea de la teología. Mientras que muchos puedan recitar verdades teológicas (la memorización por repetición es un método pedagógico predominante en Latino América [Ratliff 2003]), ¿cuántos pueden explicar claramente su postura teológica y luego sostenerla con un apoyo exegético? Un estudio hecho por el Concilio Mundial de Iglesias que se presentó en Edinburg 2010 declara lo siguiente en cuanto a la proliferación de escuelas en los países en desarrollo, “Muchas de esas escuelas ofrecen apenas una educación leve ‘al estilo de comida rápida’; no tienen bibliotecas, ni un currículo desarrollado y ninguna infraestructura coherente” (WCC 2010, 124).

Las Escrituras siempre han llamado a los líderes en el ministerio a un estudio más profundo la verdad. Varios pasajes de la Biblia claramente abogan por un modelo riguroso de capacitaciónpara el ministerio.

“Lea y Medite”

Antes de la invención de la imprenta, los métodos literarios eran primitivos. Los documentos se escribían en barro [polvo, arcilla] (Jer. 17:13; Ez. 4:1); tablas de piedra (Éx. 24:12; 31:18; 32:15, 16; 34:1; Dt. 5:22; 27:2, 3), rollos de piel y papiro (2 Juan 12; Ap. 5:1) y pergamino (2 Ti. 4:13). Durante la era del Antiguo Testamento, el texto bíblico fue escrito principalmente en rollos de piel y papiro usando tinta y pluma. La reproducción, el cuidado y la interacción con tal literatura junto con el costo de la mano de obra hicieron que copias individuales fueran escasas. La interacción personal con documentos era limitada a unas personas selectas. Dicha situación hace que el mandato frecuente de leer y meditar en la ley sea aun más asombroso. En Deuteronomio 17:18-20 al rey de Israel se le mandó, al principio de su reino, que se hiciera una copia personal de la Ley. Ciertamente, el propósito del mandato fue promover el conocimiento íntimo de la Ley de Dios. Del original se dice, “y lo tendrá consigo, y leerá en él todos los días de su vida…” (Dt. 17:19). Dios propuso que el rey fuera un alumno diligente de la Ley para que viviera y reinara sabiamente.

A Josué, el sucesor de Moisés y líder de Israel durante la conquista, se le mandó meditar sobre la Ley “de día y de noche” (Jos. 1:8). La palabra hebrea meditar “sugiere un murmullo apenas audible” (Woudstra 1981, 63). Las palabras “día y noche” sugieren una recitación personal y constante del contenido de la Ley con el propósito de memorización y contemplación. Asimismo, el libro de los Salmos empieza con una bendición para aquellos cuyo deleite se encuentra en la Ley de Dios (Salmo 1:2). El deleite escritural se evidencia por una meditación de “día y noche” en la Ley, lo cual resulta en obediencia y bendición.

Esdras

Esdras era un dinámico líder espiritual y cívico en Israel después del exilio. Como escriba, su responsabilidad principal era copiar, conocer y enseñar las Escrituras del Antiguo Testamento. Durante el segundo período del templo “el oficio de escriba como alumno y maestro del Torá aumentaba en prominencia. A Esdras se le ve como el primer y gran ejemplo de dicha clase” (Williamson 1985, 94). Tres veces el texto declara que “la mano de Dios estaba sobre él” (Esd. 7:6, 9, 28). La Biblia claramente atribuye su éxito a un estudio riguroso, una aplicación personal y una proclamación pública de la Ley declarando, “Porque Esdras había preparado su corazón para inquirir la ley de Jehová y para cumplirla, y para enseñar en Israel sus estatutos y decretos” (Esdras 7:10). También se le describe a él como “diligente [versado] en la ley de Moisés” (Esdras 7:6).

Eclesiastés

Eclesiastés forma parte de la literatura de sabiduría. Junto con Job, Salmos, Proverbios y Cantar de los Cantares, Eclesiastés provee instrucción sobre cómo poner en práctica los principios moral, relacional y espiritual de la Ley y los Profetas. “En su forma nominal o verbal el término ‘sabiduría’ ocurre cincuenta y dos veces en el libro” (Murphy 1992, lxi). La búsqueda de la sabiduría bajo Dios se identifica como el tema principal del libro. Salomón escribe, “Y di mi corazón a inquirir y a buscar con sabiduría sobre todo lo que se hace debajo del cielo; este penoso trabajo dio Dios a los hijos de los hombres, para que se ocupen en él” (Ec. 1:13,14). En otras palabras, su búsqueda era desafiante, desalentadora, y le rindió pocos resultados. El testimonio de Salomón, “y mi corazón ha percibido mucha sabiduría y ciencia” (Ec. 1:16) revela, “no una observación pasiva, sino una consideración crítica” (Murphy 1992, 12). Este énfasis sobre la búsqueda coherente y obstinada por sabiduría se repite a través del libro (1:13, 16, 18; 2:12, 13, 21; 7:23, 25; 8:16; 10:10) revelando que la sabiduría no es fácil de obtener; se tiene que buscar rigurosamente.

Epístolas Pastorales

En 1 Timoteo 4:6 a Timoteo se le encomienda a una vida de lectura, reflexión y estudio. Mientras que Pablo había estado hablando a la iglesia en general, el cambio al pronombre personal “tú” claramente dirige su atención otra vez hacia Timoteo. En medio de la enseñanza falsa y la oposición, Pablo se preocupa de que Timoteo permanezca fiel en su vida y enseñanza. “‘Piedad’” emerge como el interés central en la subdivisión, y el reflejo sobre ella ayuda a afirmar su importancia dentro del punto de vista de la auténtica existencia cristiana que Pablo procura desarrollar” (Towner 2006, 302). La clave para mantener dicha piedad (1 Ti. 4:6-10) y una vida de fiel servicio (1 Ti. 4:11-16) es “la saturación en la enseñanza apostólica” (Tower 2006, 303-304). El participio presente “nutrido” en el v. 6 denota la necesaria y continua acción de auto nutrimento. Así como nuestros cuerpos requieren de una fuente constante de nutrición sustentable para habilitar la actividad y función del cuerpo, el ministro del evangelio requiere de la nutrición constante (de “las palabras de fe y de sana doctrina” para tener un ministerio espiritual que es eficiente. Más adelante, a Timoteo se le exhorta a “disciplinarse a sí mismo” en estas cosas, trabajando y luchando para alcanzar la piedad (1 Ti. 4:8, 10).

Pablo continúa su discurso en el siguiente párrafo donde rápidamente da varios imperativos uno tras otro. Lo que sobresale en este pasaje es la intensidad intencional de las acciones de Timoteo “ocúpate en” (4:13), “no descuides” (4:14), “Ocúpate en estas cosas” (4:15), “permanece en ellas” (4:15), “Ten cuidado” (4:16) y “persiste” (4:16). En resumen, Timoteo debe meditar sobre la instrucción que antecede y “permanecer en ella”. Esta permanencia total “puede significa o estudio o práctica” (McKnight 1992, 210). Cualquier de los significados es consecuente con el contexto; tal vez los dos se insinúan ya que Pablo aboga sinceramente por la preparación continua, la piedad personal y el ministerio eficaz. Todas son actividades que demandan un aumento en la atención y una disciplina personal rigurosa.

En 2 Timoteo 2:15 Pablo de nuevo llama a Timoteo a la diligencia. En contraste con aquellos que “han abandonado” a Pablo (2 Ti. 1:15) y aquellos que “contienden sobre palabras” (2 Ti. 2:14), a Timoteo se le manda a “ser celoso o entusiasta, tener cuidado de, esforzarse” (Bauer 1979, 763) para que pueda presentarse a Dios como un obrero aprobado, no avergonzado. Pablo hace hincapié en que los ministros del evangelio deben hacer todo esfuerzo para asegurar que su interpretación de las Escrituras, que su entendimiento y aplicación del pasaje y que su proclamación de ellas son correctas y verdaderas.

Finalmente, en la epístola a Tito Pablo atribuye la falsa doctrina en Creta a, dentro de otras cosas, el ocioso. Cita a un profeta cretense, “Los cretenses, siempre mentirosos, malas bestias, glotones ociosos” (1:12). Ciertamente, esta descripción cuadra con la reputación de la cultura de los cretenses quienes “tenían una reputación por robar, y que durante el primero sigo a. de C. Creta llegó a ser famosa por albergar ladrones y piratas” (Mounce 2000, 398). Parece seguro que Pablo no esté hablando de todos y cada uno de los cretenses, pero si ese era el ambiente, luego el problema era serio y podría afectar a aquellos líderes de la iglesia. Los obispos deben retener la palabra fiel, exhortando en sana doctrina (1:9). No deben “hablar necedades”, “ser engañadores” o “enseñar para ganancia deshonesta” (1:11). La amonestación de Pablo, entonces, era que los líderes que se habían encomendado al evangelio estuvieran firmes en contra de los aspectos pecaminosos de la cultura cretense. Debían ser honestos en su vida y en su ministerio. Debían trabajar arduamente para estudiar, conocer y enseñar la sana doctrina.

Alguien sabiamente ha dicho que “el llamado a predicar constituye un llamado para preparar”. Esto es consecuente con el mensaje de la Biblia. Cuando Dios dirige a hombres a servir en su Iglesia, los llama a una capacitación adecuada y amplia.