Una Respuesta de Salmo 90 a la Teología de la Prosperidad (Parte 1 – Introducción)

Published on 04/24/18

Bruce Burkholder

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Dios está haciendo una obra maravillosa en Latinoamérica. Como evidencia del poder sobrenatural de salvación para todos aquellos que creen (Romanos 1:16), la proclamación continua del Evangelio de parte de misioneros expatriados y creyentes nacionales ha resultado en una explosión de crecimiento evangélico en la región. Desde un número modesto de 700.000 creyentes evangélicos al principio del siglo veinte, actualmente nos regocijamos en estadísticas que muestran que Latino América es el hogar de más de 50 millones de personas que han nacido de nuevo y que se congregan en miles de iglesias evangélicas. Asimismo, muchos ministerios paraeclesiales se han establecido y muchos de los misioneros latinos ahora se están enviando a lo último de la tierra. Sí, Dios está edificando su Iglesia en América Latina (Mateo 16:18) y nosotros nos regocijamos juntamente con todos en el cielo por dicho crecimiento (Lucas 15:7). Sin embargo, un mayor escrutinio de este fenómeno de repente calmará nuestro entusiasmo. Al empezar a exponer las capas del crecimiento, el movimiento del Evangelio de la Prosperidad se ve como endémica a la región.

El Evangelio de la Prosperidad es aquella enseñanza falsa que relaciona la promesa de bendiciones terrenales a la fe. “Dios desea que los creyentes sean ricos físicamente, ricos materialmente y felices personalmente”. Estos ministerios no enfocan su atención primaria sobre las preguntas típicas abordadas en los sistemas teológicos evangélicos: ¿Quién es Dios? ¿Podemos conocer a Dios? ¿Hay vida después de la muerte? ¿Qué requiere Dios de nosotros? Al contrario, el Evangelio de la Prosperidad “habla a los deseos y necesidades materiales de gente que vive en un mundo en que el éxito se mide casi exclusivamente por afluencia y consumo”. De hecho, algunos han afirmado que Cristo mismo se gozaba de tales lujos durante su vida y ministerio. John Avanzini, un maestro del Evangelio de la Prosperidad, ha proclamado, “Jesús tuvo una casa bonita… una casa grande… Jesús manejaba grandes cantidades de dinero… y aun “se vestía de ropa de diseño”.

Un estudio del 2006 hecho por el Pew Forum on Religion and the Public Life (Un foro “Pew” sobre la religión y la vida pública) declaró que casi tres cuartos de todos los creyentes en Latinoamérica están de acuerdo en que “Dios otorga riquezas y salud a aquellos que tienen fe”. Morgan Lee cuantifica esta forma del Evangelio de la Prosperidad. Escribe que el 90% de los evangélicos de Guatemala y el 89% de los de Bolivia sostienen dichas enseñanzas. Ivan Enrique Mesa de la Gospel Coalition [Coalición Evangélica] escribe en cuanto a Puerto Rico, “Puerto Rico es un país totalmente cristianizado. Hoy, se pueden encontrar iglesias en casi cada esquina de la isla, conjuntamente con varias estaciones de radio y televisión, institutos y seminarios. Sin embargo, la mala teología del movimiento de la súper-fe y la prosperidad ha cubierto la isla de modo que ahora es la teología estándar entre la mayoría de la comunidad evangélica”. Tal vez aun más reveladora es una declaración dentro del Crusade Report [Informe de la Cruzada]: “In Latinoamérica, la Teología de la Prosperidad no es solo un sistema de creencias, sino que es la cultura en la que vivimos”.

• ¿Cómo les ha afectado a Uds. la enseñanza falsa de la teología de la prosperidad?

• ¿Qué pasajes de las Escrituras ha usado para refutar sus falsas afirmaciones?

• ¿Podría compartir un testimonio de alguien quien ha sido rescatado de esta herejía?

Esta situación debería ser de grande preocupación por todos los que han nacido de nuevo y especialmente por los creyentes que sirven en América Latina. La amonestación de Judas en el primero siglo acerca de aquellos que “convierten en libertinaje la gracia de nuestro Dios, y niegan a Dios el único soberano, y a nuestro Señor Jesucristo” (Judas 1:4) es igualmente válida en la actualidad. Nosotros, también, debemos “[contender] ardientemente por la fe” (Judas 1:3) siendo “retenedor[es] de la palabra fiel tal como ha sido enseñada, para que también [podamos] exhortar con sana enseñanza y convencer a los que contradicen” (Tito 1:9).

En los próximos dos artículos, quisiera desarrollar una respuesta a la Teología de la Prosperidad, apoyándome en el salmo 90.

¡Permanezcan atentos y participen con sus comentarios!

EXIJAN TRABAJAR A SU PASTOR

Published on 04/16/18

Diego Naranjo

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Hoy he visto, en varias redes sociales, páginas en las que algunas personas opinan que los miembros de la iglesia deben dejar de ofrendar y exigir que sus pastores trabajen. Muchos de estos comentarios han sido colocados por personas que no profesan el cristianismo, a los cuales no responderé; pues sé que lo hacen por ignorancia, en incredulidad; pero lo preocupante es ver que cristianos han caído en la misma afirmación, por lo que he creído conveniente presentar algunos puntos que todo creyente debería considerar:

HORARIOS DEL PASTOR

¿Cuántos de ustedes aceptarían un trabajo de lunes a domingo, con breves descansos entre semana, si es que no se presentan problemas, desde luego? Pues así es el “trabajo” del pastor, y digo “trabajo” porque según podemos observar algunos pasajes de la Escritura, llaman “trabajo” a la labor ministerial (Hechos 6:3; 2 Co. 11:23,27; 1 Co. 15:58; He. 6:10).

El pastor necesita dedicar diariamente tiempo apropiado para su edificación— orar, leer, estudiar y meditar en la Palabra de Dios. Y eso es algo que todo cristiano debe poner en práctica. Luego de eso viene la preparación de sus mensajes: En una ocasión le pregunté a un anciano erudito en el conocimiento bíblico, Hermano, basado en su experiencia, ¿cuántas horas debería tomarle al pastor preparar su sermón? Su respuesta fue inmediata y sin titubear, “cuarenta horas”. También escuché a John MacArthur mencionar que él consulta cuarenta comentarios bíblicos para la preparación de su predicación. ¿Has pensado en cuánto tiempo le lleva para terminarla? Es menester considerar que el pastor cada semana tiene que presentar un mensaje distinto, es decir, no lo puede repetir. Ahora deberíamos también recordar que no es la única enseñanza que el pastor imparte en la semana; pues generalmente todos ofrecen estudios bíblicos entre semana, consejerías, preparación de bodas, funerales, reuniones de planificación, reuniones ministeriales, visitación, etc. y ¿qué decir del estar dispuesto a cualquier hora por un problema conyugal?

LO QUE DICE LA BIBLIA

Quiero expresar mi respeto a todos los pastores en el mundo que están ejerciendo su ministerio de una manera bi-vocacional, o, en otras palabras, trabajan en lo secular y también ministran en sus iglesias. Dios los premiará por tan loable esfuerzo, pero lo que miro en la Biblia es un llamado a un ministerio a tiempo completo. El apóstol Pablo dice:

“¿No sabéis que los que trabajan en las cosas sagradas, comen del templo, y que los que sirven al altar, del altar participan? Así también ordenó el Señor a los que anuncian el evangelio, que vivan del evangelio” (1 Corintios 9:13-14)

La primera regla de la hermenéutica bíblica es la interpretación literal, o en sentido normal. Si nosotros interpretamos este pasaje de esa manera encontramos una orden, y la orden es: Si anuncias el evangelio, “vive” del evangelio.

Un pasaje que ha sido usado como apoyo para que el pastor trabaje secularmente es Hechos 18:3, en dónde vemos a Pablo trabajando en la confección de tiendas. Empero, quizá no hemos observado que posteriormente en el versículo 5, el doctor Lucas, inspirado por Dios, dice literalmente: “…se dedicaba del todo a la palabra…”, la RV 60 traduce: “…Pablo estaba entregado por entero a la predicación de la palabra…”, y la NVI afirma: “…Pablo se dedicó exclusivamente a la predicación…,” lo que nos enseña que Pablo trabajó en el oficio de hacer tiendas por un tiempo, pero posteriormente estaba dedicado a tiempo completo al ministerio.

RAZONES LÓGICAS

No podríamos dejar de mencionar ciertas razones lógicas, como son el hecho de que un trabajo cualquier que este fuere, sería realizado mucho mejor si se dispone de tiempo completo. Otra razón lógica es que la mente del pastor estaría enfocada el 100% en el ministerio, y no dividida en dos o más responsabilidades Y quizá una razón más es que el pastor daría el mejor de su tiempo al ministerio pastoral, y no cuando ya esté cansado, luego de una larga jornada laboral.

SALARIO DEL PASTOR

Este es uno de los temas más polémicos dentro de la iglesia y que ha causado muchos conflictos e incluso divisiones. Hay personas que creen que si el pastor vive en la miseria será un hombre más espiritual, lo cual no tiene nada de verdad. No podemos negar que hay individuos que han lucrado y se han enriquecido a través del ministerio pastoral. Sin embargo, ¿te has preguntado cuántos de esos hombres que se han enriquecido viven en tu ciudad? También deberías preguntarte ¿cuántos pastores que viven en tu ciudad sufren necesidades económicas, y en toda su vida no han logrado obtener ningún bien material? ¿Y cuántos pastores hay en el mundo que incluso han dado hasta su vida por amor a Jesucristo? Te aseguro que, si lo investigas, eso cambiará tu paradigma sobre la vida de opulencia que piensas que todos los pastores disfrutan.

Entonces, una buena pregunta sería ¿Cuánto debemos pagar al pastor? He observado varias maneras de calcular el salario del pastor. Algunas de ellas van desde el promedio del salario de los miembros de la iglesia, hasta (basados en 1 Timoteo 5:17-18, cuyo contexto habla sobre el tema) el doble de los ingresos promedios de la iglesia Otros han hecho una rigurosa y minuciosa investigación de las finanzas del pastor, al estilo Sherlock Holmes, (sin que falte por allí comentarios desatinados de cómo el pastor debe administrar su dinero) y han decidido cuánto debe ganar el pastor.

¿No sería una mejor manera de averiguar cuánto debe ganar tu pastor, preguntarle a él mismo? Quisiera acotar que es al pastor a quién acudimos para buscar soluciones para nuestros problemas espirituales, matrimoniales, de nuestros hijos; es decir, le confiamos lo más importante de nuestras vidas, y ¿no le podemos confiar en que nos diga la verdad, si le preguntamos cuánto necesita ganar? Si le confiamos las cosas espirituales, ¿dudamos sobre su honestidad respecto a lo material?

Si la iglesia puede acoplarse a las necesidades económicas requeridas por el pastor, la iglesia debe contratarlo. En el caso contrario, debe buscar otro siervo que se acomode a su presupuesto, (después de analizar los requisitos bíblicos del obispo, desde luego). Pero no se debe cuestionar la integridad del pastor. Si el pastor no es confiable en el manejo de sus finanzas, o no ha aprendido a gobernar su casa, entonces, ¿cómo podrá gobernar la iglesia de Dios? Si el pastor va a engañar respecto a sus necesidades financieras, de seguro va a engañar también en la enseñanza bíblica.

El ministerio pastoral es mucho más complejo de lo que se piensa, y el que tu pastor trabaje, o no, puede ser determinante para la vida de la iglesia. Comparte tú las cargas espirituales con tu pastor, pero ayúdale, también, con las cargas económicas de él. Al fin y al cabo, él cargará más.

SOBRE EL AUTOR: Diego Naranjo ha sido pastor por más de 12 años; tiene una Maestría en Estudios Bíblicos por Piedmont International University; está casado 22 años y tiene 3 hijos varones. En la actualidad es el pastor titular de la Iglesia Cristiana “El Camino” en Cuenca, Ecuador.

Coming Soon!

Published on 04/06/18

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There are few subjects more challenging for the evangelical community today than that of same sex attraction. Frequent attacks on the biblical worldview, both by the LGBTQ community and society at large, have encouraged two very different, yet equally unbiblical responses among evangelicals. The first is to compromise the biblical message about divinely ordered genders and sexual attraction by the acceptance of those practicing same sex attraction or by an unwillingness to speak the truth in love. While this response may appear compassionate, it undermines the integrity of Scripture by elevating man’s desires above God’s Word. The second unbiblical response compromises the love of Christ. While vigorously attempting to promote biblical standards of morality, the love of Christ is often shrouded and concern for the individual’s soul takes a backseat to the defense of cultural norms.

Steve Ham’s new book, La Atracción hacia el Mismo Sexo y el Evangelio addresses both of these Gospel ills. Steve is well equipped to write on this subject. In addition to his personal involvement as is recounted below, Steve has served as the Director of Community Relations for Answers in Genesis. Currently he is the Senior pastor of the Hyde Park Baptist Church in Cincinnati, OH. Steve has received his MDiv from Southern Baptist Theological Seminary and is a certified biblical counselor with the Association of Certified Biblical Counselors.

In this book Steve Ham clearly, concisely, and in a methodical manner unpacks the biblical teaching on gender, sexuality, and human relationships. With exegetical skill and theological clarity Steve unequivocally demonstrates God’s abhorrence of any sexual sin outside of the bounds of heterosexual marriage. Most importantly Steve clarifies that the answers for same sex attraction are the same Gospel answers as those for every sin. Those struggling with same sex attraction are no greater sinners than any other and thus equal candidates for the gospel. Ham writes, “God has purposed to save sinners for His own glory, and it is the very heart of His own mission across the entirety of time and His created world. With the spread of the LGBTQ agenda across the world, Christians have no reason to treat these people as a select group on untouchable ground, out of reach of the Gospel. To preach the gospel to these people is to comply with the very heart of the mission of God.”

But this book is far more than a treatise on human sexuality and Gospel clarity. This book is a personal story of the power of the Gospel to transform those held captive by same sex attraction. With brutal honesty Steve shares how David, his son, struggled with issues of gender and sexuality. As a public Christian leader and faithful father, Steve too struggled with his son’s sexual confusion and its effect upon family and ministry. The Gospel brought clarity and restoration to both.

Steve’s writing style is clear and compelling. He weaves their personal story with that of the Gospel message revealing how a clear understanding of the Gospel made him a better father and transformed the desires of his son. This is a great book that provides rich biblical teaching on the subject while offering hope and victory through Christ.

If you are a pastor who is looking for solid biblical material on the subject of gender, sexual identity, and same sex attraction, this book is for you. If you are a Christian who desires to better understand the issue and to grow in your ability to compassionately ministry to those struggling with this sin, then this book is for you too. If you are a parent whose child is struggling with same sex attraction or if you struggle with it yourself, then this book is definitely for you.

La Importancia de la Resurrección

Published on 03/27/18

La Importancia de la Resurrección de Cristo

El mundo cristiano ha celebrado por años la resurrección del Señor Jesucristo y este año no será la excepción. Nos acercamos nuevamente a la semana de Pascua e inevitablemente nos enfrentaremos ante dos opciones al recordar la resurrección de Cristo; celebrarlo religiosamente o hacerlo con el entendimiento de las implicaciones de la misma. Por lo tanto, me gustaría aportar brevemente seis motivos por los que la resurrección es importante.

1. La Resurrección es importante porque confirma al cristianismo. “Y si Cristo no ha resucitado, vana es entonces nuestra predicación, y vana también vuestra fe.” (1 Corintios 15:17). En este pasaje encontramos a Pablo defendiendo el tema de la resurrección llevando su defensa aun a la resurrección de Cristo, argumentando que si Cristo no hubiese resucitado de nada serviría todo lo que hacían como cristianos y aun más, no serviría de nada ser cristiano. Por lo que, si quitamos la veracidad de la resurrección, tendríamos que concluir que el mismo cristianismo es un cuento de hadas.

2. La Resurrección es importante porque confirma la veracidad de la Biblia. “Pues tú no abandonarás mi alma en el Seol, ni permitirás a tu Santo ver corrupción.” (Salmos 16:10). El apóstol Pedro predicando el día de Pentecostés acerca de la obra de Cristo en la cruz y su resurrección, hizo mención de este salmo davídico escrito mil años antes de que Jesús viniera a la tierra aplicado a su resurrección (Hechos 2:24-27). Así como la profecía anterior, hay muchas más que hablaban de la resurrección de Cristo (Salmo 22:21-22; 49:15; Isaías 53:11) y el mismo Señor profetizó acerca de su resurrección (Mateo 16:21) por lo que, si la resurrección no hubiese ocurrido, las profecías estarían incorrectas, la Biblia no sería confiable, Cristo y el Padre serían mentirosos y al ser mentirosos serían pecadores y por lo tanto no serían Dios.

3. La Resurrección es importante porque confirma la deidad de Cristo. “Y que fue declarado Hijo de Dios con poder, conforme al Espíritu de santidad, por la resurrección de entre los muertos: nuestro Señor Jesucristo,” (Romanos 1:4). A lo largo de la Biblia encontramos diversos casos de personas que fueron resucitadas como el hijo de la viuda de Sarepta (1 Reyes 17:22); Lázaro (Juan 11:43-44); Eutico (Hechos 20:10); etc. No obstante, ninguno de estos pudo resucitar por cuenta propia, solamente Cristo fue capaz de resucitarse a sí mismo ya que Él es Dios y tiene autoridad aun sobre la muerte. En Romanos 1:4 se afirma que la resurrección fue un medio para comprobar que Jesús no solo fue un hombre más, sino que es Hijo de Dios, es decir, Dios mismo.

4. La Resurrección es importante porque confirma nuestra justificación. “El cual fue entregado por causa de nuestras transgresiones y resucitado para nuestra justificación.” (Romanos 4:25). La resurrección fue una manera de demostrar que todo lo que hizo Cristo para salvarnos y hacernos justos (colocarnos en una correcta posición legal delante de Dios) fue aceptado por el Padre. En palabras de Wayne Grudem: “…el Padre estaba en efecto diciendo que aprobaba la obra de Cristo de sufrimiento y de muerte por nuestros pecados, de que su tarea estaba consumada, y que ya no había ninguna necesidad de que Cristo permaneciera muerto”. Aunque por nuestros pecados somos culpables y merecedores del juicio divino, por la obra de Cristo confirmada en su resurrección ahora podemos estar exentos de la gran deuda que teníamos por nuestros pecados.

5. La Resurrección es importante porque confirma nuestra regeneración. “Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, quien, según su gran misericordia, nos ha hecho nacer de nuevo a una esperanza viva, mediante la resurrección de Jesucristo de entre los muertos.” (1 Pedro 1:3). Fue gracias a la resurrección que ahora los creyentes tenemos una nueva naturaleza y una nueva vida espiritual. Es por medio de dicho nacimiento que ahora podemos responder obedientemente a los mandatos de nuestro Dios y tener vidas victoriosas ante el pecado.

6. La Resurrección es importante porque confirma nuestra resurrección. “Mas ahora Cristo ha resucitado de entre los muertos, primicias de los que durmieron. Porque ya que la muerte entró por un hombre, también por un hombre vino la resurrección de los muertos. Porque, así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados. Pero cada uno en su debido orden: Cristo, las primicias; luego los que son de Cristo en su venida” (1 Corintios 15:20-23). Pablo utiliza el lenguaje de la agricultura para indicar que los creyentes seremos como Cristo. Cristo (“las primicias”) muestra cómo serán nuestros cuerpos resucitados cuando Dios nos levante de la muerte (la cosecha), por lo que su resurrección es una garantía de nuestra futura resurrección (Juan 14:19).

Con este artículo no pretendo ser exhaustivo en el tema, pero sí quisiera provocar en ti el asombro hacia el plan soberano de Dios en el que contempló este acto maravilloso con repercusiones eternas tanto en tu vida pasada como en tu vida futura y que este año que celebramos nuevamente su resurrección, lo hagamos con pleno entendimiento y esto nos lleve a darle mayor gloria. Existen muchas razones por las cuales la resurrección de Cristo es importante, te invito a que te unas conmigo a reflexionar en el tema y a comentarnos alguna otra razón de la importancia de este gran evento.

Cinco Razones por las que los Pastores Deben Leer

Published on 03/23/18

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Se ha dicho que los latinos, en general, no son lectores entusiastas. ¿Es verdad eso? ¡Esperamos que no! EBI tiene una pasión para animar la lectura de libros de calidad sobre todos los aspectos de la vida y el ministerio cristianos. Más que cualquier otra persona, los pastores y líderes cristianos deben ser lectores. El apóstol Pablo ilustró la importancia de la lectura cuando le pidió a Timoteo, “Trae, cuando vengas, el capote… y los libros, mayormente los pergaminos”. Sin duda, la lectura debe comenzar con un estudio diligente de la Palabra de Dios, pero pastores también deben leer comentarios bíblicos, libros de teología, historia cristiana, liderazgo, ministerio y cultura. La lectura beneficia a los pastores y líderes cristianos en las siguientes maneras:

1. La lectura nos recuerda cuánto no conocemos. La verdad es que muchos de nosotros (y me incluyo en esta declaración) se beneficiarán de una buena dosis de humildad. Como pastores y líderes, a menudo nos admiran como “el hombre de la Biblia con todas las respuestas”, o como el sabio erudito que provee consejos piadosos a todos, pero la verdad es que no tenemos “toda conocimiento. Hay mucho que no conocemos. Seguimos creciendo en nuestro conocimiento, comprensión y práctica. La lectura nos recuerda esta verdad. Buenos libros plantean preguntas difíciles. Introducen conceptos o situaciones que desafían nuestro modo de pensar. La lectura nos mantiene humildes.

2. La lectura anima una reflexión más profunda de temas relevantes al ministerio y la piedad. El ministerio es agotador. ¿No le parece que no hay suficiente tiempo para lograr nuestras metas? Hay visitas que hacer, reuniones que atender, servicios que planear y mensajes que preparar. Además, a menudo, los pastores deben encargarse de los aspectos físicos de las instalaciones de la iglesia (trataremos este asunto en otro blog). Toda esta actividad permite poco tiempo para la reflexión. Sin embargo, como pastores, somos llamados a meditar profundamente en la Palabra de Dios y sobre temas relevantes al ministerio y la piedad. La lectura anima tal reflexión. La lectura nos obliga a pensar sobre asuntos importantes que típicamente no se sacan a colación en el curso diario de eventos. Una lectura del Antiguo Testamento nos obliga a pensar acerca del contexto histórico o cultural de Israel. La lectura de un libro sobre la teología sistemática fuerza a uno a pensar profundamente acerca de la doctrina del hombre, la Trinidad o la salvación. Una lectura sobre el ministerio permite que uno piense sobre las reglas de la iglesia, el discipulado o la adoración. La lectura nos lleva a profundizar más en nuestro andar con Dios y en nuestra habilidad de ministrar eficazmente.

3. La lectura refuerza mi fe y mi andar con Dios. ¿Alguna vez ha sido conmovido a lágrimas por un libro bueno? Hace varios años nuestro equipo de ministerio leyó “Delighting in the Trinity” (Deleitándose en la Trinidad) por Michael Reeve en el que Reeve explica en más detalle las verdades fundamentales de la naturaleza trinitaria de nuestro Dios. Al hacerlo, el autor señaló cómo el amor y la gracia son expresiones trinitarias. Esto nos conmovió profundamente como personal de EBI. Puedo recordar haber visto muchas lágrimas de gozo mientras contemplamos esas verdades. Buenos libros pueden hacer eso. Nos señalan a Cristo y el evangelio. Nos recuerdan la profundidad de nuestra fe y conmueven nuestros corazones.

4. La lectura promueve discernimiento. Me encanta leer libros de diferentes posiciones teológicas, denominacionales o prácticas, porque son un reto a mi pensamiento. Me obligan a regresar a las Escrituras para asegurar que mis posiciones están basadas sobre la interpretación correcta del pasaje y no sobre mis ideas preconcebidas. Me obligan a refinar mi pensamiento y a expresar mejor lo que creo. A veces la lectura puede, aun, causar que yo revalúe mi posición y reforme mi creencia para que cuadren mejor con la enseñanza de la Palabra de Dios. Discernimiento es la habilidad de analizar y evaluar verdad y error. Discernimiento es una aptitud que tiene que ser perfeccionada. Tiene que ser ejercitada (Hebreos 5:14). Leyendo, podemos mejorar nuestra habilidad para discernir. La lectura nos hace evaluar las afirmaciones del autor y juzgar si son válidas.

5. La lectura me presenta a otros dentro de la esfera más amplia del reino de Dios. Nuestros círculos típicamente son pequeños. Mientras que podamos servir dentro de una asociación de iglesias o dentro de un grupo local o aun internacional de creyentes, nuestro contacto es limitado. Por lo menos, estamos limitados a conocer a aquellos que aún vivan y que estén en nuestro círculo de compañerismo y ministerio. Pero la iglesia de Dios es mucho más grande que eso. Incluye creyentes desde el Día de Pentecostés hasta hoy y creyentes de cada rincón del mundo. Nunca tendremos la oportunidad de conocer a la mayoría de ellos. Pero los libros me permiten entrar en conversaciones verbales con esos creyentes remotos. A través de buenos libros podemos “conversar” con Agustín, Martín Lutero y Warren Wiersbe. La lectura expande nuestros horizontes. La lectura le permite a uno ver lo que Dios está haciendo a través del tiempo y en todo el mundo.

Así que, le animamos a leer. Aparte tiempo cada día para la lectura. Tome un buen libro. Compre uno de EBI. Esperamos informarle de muchos de ellos en días venideros. ¡La lectura cambiará su vida y ministerio!

¿Por qué muchos ministros del evangelio se muestran reticentes a leer?

¿Qué libro o libros le han impactado?

¿Qué libro recomendaría que otros leyeran?