EXIJAN TRABAJAR A SU PASTOR

Published on 04/16/18

Diego Naranjo

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Hoy he visto, en varias redes sociales, páginas en las que algunas personas opinan que los miembros de la iglesia deben dejar de ofrendar y exigir que sus pastores trabajen. Muchos de estos comentarios han sido colocados por personas que no profesan el cristianismo, a los cuales no responderé; pues sé que lo hacen por ignorancia, en incredulidad; pero lo preocupante es ver que cristianos han caído en la misma afirmación, por lo que he creído conveniente presentar algunos puntos que todo creyente debería considerar:

HORARIOS DEL PASTOR

¿Cuántos de ustedes aceptarían un trabajo de lunes a domingo, con breves descansos entre semana, si es que no se presentan problemas, desde luego? Pues así es el “trabajo” del pastor, y digo “trabajo” porque según podemos observar algunos pasajes de la Escritura, llaman “trabajo” a la labor ministerial (Hechos 6:3; 2 Co. 11:23,27; 1 Co. 15:58; He. 6:10).

El pastor necesita dedicar diariamente tiempo apropiado para su edificación— orar, leer, estudiar y meditar en la Palabra de Dios. Y eso es algo que todo cristiano debe poner en práctica. Luego de eso viene la preparación de sus mensajes: En una ocasión le pregunté a un anciano erudito en el conocimiento bíblico, Hermano, basado en su experiencia, ¿cuántas horas debería tomarle al pastor preparar su sermón? Su respuesta fue inmediata y sin titubear, “cuarenta horas”. También escuché a John MacArthur mencionar que él consulta cuarenta comentarios bíblicos para la preparación de su predicación. ¿Has pensado en cuánto tiempo le lleva para terminarla? Es menester considerar que el pastor cada semana tiene que presentar un mensaje distinto, es decir, no lo puede repetir. Ahora deberíamos también recordar que no es la única enseñanza que el pastor imparte en la semana; pues generalmente todos ofrecen estudios bíblicos entre semana, consejerías, preparación de bodas, funerales, reuniones de planificación, reuniones ministeriales, visitación, etc. y ¿qué decir del estar dispuesto a cualquier hora por un problema conyugal?

LO QUE DICE LA BIBLIA

Quiero expresar mi respeto a todos los pastores en el mundo que están ejerciendo su ministerio de una manera bi-vocacional, o, en otras palabras, trabajan en lo secular y también ministran en sus iglesias. Dios los premiará por tan loable esfuerzo, pero lo que miro en la Biblia es un llamado a un ministerio a tiempo completo. El apóstol Pablo dice:

“¿No sabéis que los que trabajan en las cosas sagradas, comen del templo, y que los que sirven al altar, del altar participan? Así también ordenó el Señor a los que anuncian el evangelio, que vivan del evangelio” (1 Corintios 9:13-14)

La primera regla de la hermenéutica bíblica es la interpretación literal, o en sentido normal. Si nosotros interpretamos este pasaje de esa manera encontramos una orden, y la orden es: Si anuncias el evangelio, “vive” del evangelio.

Un pasaje que ha sido usado como apoyo para que el pastor trabaje secularmente es Hechos 18:3, en dónde vemos a Pablo trabajando en la confección de tiendas. Empero, quizá no hemos observado que posteriormente en el versículo 5, el doctor Lucas, inspirado por Dios, dice literalmente: “…se dedicaba del todo a la palabra…”, la RV 60 traduce: “…Pablo estaba entregado por entero a la predicación de la palabra…”, y la NVI afirma: “…Pablo se dedicó exclusivamente a la predicación…,” lo que nos enseña que Pablo trabajó en el oficio de hacer tiendas por un tiempo, pero posteriormente estaba dedicado a tiempo completo al ministerio.

RAZONES LÓGICAS

No podríamos dejar de mencionar ciertas razones lógicas, como son el hecho de que un trabajo cualquier que este fuere, sería realizado mucho mejor si se dispone de tiempo completo. Otra razón lógica es que la mente del pastor estaría enfocada el 100% en el ministerio, y no dividida en dos o más responsabilidades Y quizá una razón más es que el pastor daría el mejor de su tiempo al ministerio pastoral, y no cuando ya esté cansado, luego de una larga jornada laboral.

SALARIO DEL PASTOR

Este es uno de los temas más polémicos dentro de la iglesia y que ha causado muchos conflictos e incluso divisiones. Hay personas que creen que si el pastor vive en la miseria será un hombre más espiritual, lo cual no tiene nada de verdad. No podemos negar que hay individuos que han lucrado y se han enriquecido a través del ministerio pastoral. Sin embargo, ¿te has preguntado cuántos de esos hombres que se han enriquecido viven en tu ciudad? También deberías preguntarte ¿cuántos pastores que viven en tu ciudad sufren necesidades económicas, y en toda su vida no han logrado obtener ningún bien material? ¿Y cuántos pastores hay en el mundo que incluso han dado hasta su vida por amor a Jesucristo? Te aseguro que, si lo investigas, eso cambiará tu paradigma sobre la vida de opulencia que piensas que todos los pastores disfrutan.

Entonces, una buena pregunta sería ¿Cuánto debemos pagar al pastor? He observado varias maneras de calcular el salario del pastor. Algunas de ellas van desde el promedio del salario de los miembros de la iglesia, hasta (basados en 1 Timoteo 5:17-18, cuyo contexto habla sobre el tema) el doble de los ingresos promedios de la iglesia Otros han hecho una rigurosa y minuciosa investigación de las finanzas del pastor, al estilo Sherlock Holmes, (sin que falte por allí comentarios desatinados de cómo el pastor debe administrar su dinero) y han decidido cuánto debe ganar el pastor.

¿No sería una mejor manera de averiguar cuánto debe ganar tu pastor, preguntarle a él mismo? Quisiera acotar que es al pastor a quién acudimos para buscar soluciones para nuestros problemas espirituales, matrimoniales, de nuestros hijos; es decir, le confiamos lo más importante de nuestras vidas, y ¿no le podemos confiar en que nos diga la verdad, si le preguntamos cuánto necesita ganar? Si le confiamos las cosas espirituales, ¿dudamos sobre su honestidad respecto a lo material?

Si la iglesia puede acoplarse a las necesidades económicas requeridas por el pastor, la iglesia debe contratarlo. En el caso contrario, debe buscar otro siervo que se acomode a su presupuesto, (después de analizar los requisitos bíblicos del obispo, desde luego). Pero no se debe cuestionar la integridad del pastor. Si el pastor no es confiable en el manejo de sus finanzas, o no ha aprendido a gobernar su casa, entonces, ¿cómo podrá gobernar la iglesia de Dios? Si el pastor va a engañar respecto a sus necesidades financieras, de seguro va a engañar también en la enseñanza bíblica.

El ministerio pastoral es mucho más complejo de lo que se piensa, y el que tu pastor trabaje, o no, puede ser determinante para la vida de la iglesia. Comparte tú las cargas espirituales con tu pastor, pero ayúdale, también, con las cargas económicas de él. Al fin y al cabo, él cargará más.

SOBRE EL AUTOR: Diego Naranjo ha sido pastor por más de 12 años; tiene una Maestría en Estudios Bíblicos por Piedmont International University; está casado 22 años y tiene 3 hijos varones. En la actualidad es el pastor titular de la Iglesia Cristiana “El Camino” en Cuenca, Ecuador.

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